Hoy el café resulta ser la segunda  más consumida en el  después del agua, por supuesto. Y lo interesantes es que, además de ser , los nutricionistas aseguran que tomado en forma moderada también aporta ciertos beneficios a la salud. Entre sus propiedades, el café de forma natural, mejora la concentración y aporta antioxidantes que ayudan a evitar el envejecimiento. 



LOS COMPONENTES 

El café es un producto de origen vegetal que contiene una serie de componentes similares a los de las frutas y verduras, el cacao o el té. Contiene vitaminas, minerales y cientos de compuestos diferentes que pueden tener efectos beneficiosos sobre el organismo. El principio activo del café es la cafeína, una de las sustancias más estudiadas en el mundo. El café está compuesto por más de 1.000 sustancias químicas distintas (aminoácidos, otros compuestos nitrogenados, polisacáridos, azúcares, triglicéridos, ácido linoleico, diterpenos (cafestol y kahweol), ácidos volátiles (fórmico y acético) y no volátiles (láctico, tartárico, pirúvico, cítrico, compuestos fenólicos (ácido clorogénico), cafeína, sustancias volátiles (sobre 800 identificadas, 60-80 contribuyen al aroma del café), vitaminas y minerales. El café se produce en 70 países que, en conjunto, alcanzan un volumen de 133 millones de sacos de 60 kg. 



EL CAFÉ MEJORA LA CONCENTRACIÓN 

El café tiene aspectos positivos sobre el grado de atención y concentración mental, la somnolencia matinal, el jet lag, la somnolencia posterior a las comidas en las primeras horas de la tarde, debido al contenido natural de cafeína. La cafeína es un estimulante natural del sistema nervioso central. El consumo de cafeína produce efectos beneficiosos sobre la capacidad de atención y la memoria. Este atributo se destaca, por ejemplo, en investigaciones que muestran el efecto positivo del café en los momentos de conducir vehículos. Un estudio realizado en condiciones reales de conducción nocturna en una autopista concluyó que una sola taza de café (con un contenido de cafeína que era de 200mg/taza) en comparación con una siesta de 30 minutos produjo menos somnolencia, menor estado de fatiga y menor número de errores en la conducción. 



EL CAFÉ Y LOS ANTIOXIDANTES 

El café es una de las bebidas con mayor cantidad de antioxidantes. Los antioxidantes son compuestos que protegen al organismo del daño oxidativo que causan moléculas llamadas radicales libres, que producen la degeneración en las células. De forma natural, nuestro cuerpo tiene un sistema de defensas antioxidantes, no obstante, es indispensable la ingesta de los mismos. Según una publicación de American Journal of Clinical Nutrition, ocupa el 6° lugar dentro de los 50 principales alimentos y bebidas que contienen antioxidantes. Sólo alimentos como las moras, nueces, fresas, alcauciles y arándanos contienen más antioxidantes por ración que el café. La cafeína tiene la capacidad de inhibir la lipoperoxidación producida por radicales libres, convirtiéndolo en un potente antioxidante. El café neutraliza el efecto de los radicales libres sobre las células, debido a la presencia de polifenoles, la cafeína y otros compuestos derivados del proceso mismo de tostado de los granos. Esto es importante porque los radicales libres se asocian con el desarrollo de enfermedades degenerativas. Estos efectos beneficiosos, por ejemplo, son capitalizados en el mundo del deporte. El café es una bebida aceptada y muy consumida por deportistas. Produce sensación de bienestar, mejora el estado general, da mayor capacidad de alerta y predisposición o ganas a la hora de iniciar la actividad deportiva. Al mismo tiempo, la presencia de antioxidantes en el café es una manera de neutralizar los posibles efectos negativos de un ejercicio intenso que puede producir inflamación y daño celular. También contribuye a la generación de sensación de saciedad, por eso es un complemento en el caso de necesidad de controlar el peso.